
El estruendo del concreto rompiéndose el silencio de la tarde marcó el final de una jornada laboral que terminó en tragedia. Un obrero de construcción civil murió sepultado tras el colapso de un muro en una obra ubicada en el Cercado de Lima, un sector de constante movimiento industrial y edificaciones en marcha.
La víctima fue identificada como Pablo Giancarlos Illescas Panaifo, de 39 años, quien realizaba labores de carpintería cuando la estructura cedió de manera repentina. El impacto fue tan violento que le causó la muerte de forma instantánea, sin que sus compañeros pudieran auxiliarlo.

El accidente ocurrió en la cuadra 22 de la avenida Argentina, donde se ejecutaba la construcción de un laboratorio. Según relataron familiares, Illescas tenía apenas tres días de haber ingresado a trabajar en la obra cuando ocurrió el desplome fatal.
Sus compañeros, en estado de shock, dieron aviso inmediato a la central de emergencias 105. Minutos después, efectivos de la Policía Nacional del Perú y unidades del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú llegaron al lugar para iniciar las labores de rescate.
HORAS DE ESPERA Y DOLOR EN LA OBRA
Pese al rápido despliegue de los equipos de emergencia, los paramédicos solo pudieron confirmar el fallecimiento del trabajador. El cuerpo quedó atrapado entre los escombros del muro de concreto, mientras la zona era cercada para preservar la escena del accidente laboral.
Cinco unidades de bomberos participaron en las labores, mientras agentes de la Unidad de Rescate y personal de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad de Lima realizaban las primeras evaluaciones en el lugar.
Los trabajadores y el personal administrativo de la obra tuvieron que esperar varias horas la llegada de un fiscal de turno. Recién tras su arribo se pudo iniciar el peritaje preliminar y autorizar el levantamiento del cuerpo para su traslado a la morgue central.
En medio de la escena llegaron los familiares del obrero fallecido. Entre lágrimas y reclamos, exigieron que se investiguen las causas del derrumbe y la responsabilidad de la empresa a cargo de la construcción.
“Para mí, no han tenido precaución. Le ha tapado toda la tierra, está completamente enterrado. No hay con quién hablar, nadie dice nada”, expresó la suegra de la víctima, visiblemente afectada.

INVESTIGACIÓN POR SEGURIDAD Y LICENCIAS
Illescas Panaifo deja tres hijos en la orfandad, dos de ellos menores de edad. Su esposa pidió apoyo para su familia, señalando que el obrero era el principal sustento del hogar. “Él es el apoyo para mis hijas y ahora me voy a quedar sola”, manifestó.
Paralelamente, las autoridades iniciaron las diligencias para determinar si la obra cumplía con los protocolos mínimos de seguridad laboral exigidos por ley y si existían fallas estructurales que hayan provocado el colapso del muro.
Desde la Municipalidad de Lima se informó que la licencia de la obra no fue otorgada directamente por la comuna, sino por Revisores Urbanos, área adscrita al Ministerio de Vivienda. Aun así, anunciaron una inspección exhaustiva a raíz del fatal accidente.
Las actividades en la construcción han quedado suspendidas de manera temporal, mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas del derrumbe y establecer responsabilidades.
La muerte de Pablo Giancarlos Illescas Panaifo no solo deja una familia destrozada, sino que vuelve a poner en evidencia los riesgos diarios que enfrentan los trabajadores de construcción civil y la urgente necesidad de garantizar condiciones seguras en cada obra que se levanta en la ciudad.











