Néstor Niño de Guzmán Valdivia (41) ‘Niño Bravo’ y Ovidia Salas Pacheco (33)
Néstor Niño de Guzmán Valdivia (41) ‘Niño Bravo’ y Ovidia Salas Pacheco (33)

Un sujeto que se hacía pasar como extranjero para amenazar y exigir el pago de cupos a dueños de negocios de diversos rubros fue arrestado junto a su conviviente, en el Callao.

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Tras la valiente denuncia de una víctima de extorsión, detectives de la División Antirrobos, desde fines de enero reunieron información que les permitió identificar al delincuente que envió los mensajes extorsivos y la ubicación de la casa que usaba como su centro de operaciones.

Con la orden de detención preliminar obtenida, los agentes policiales, con apoyo de efectivos del Grupo Contra el Crimen Organizado (Grecco), arrestaron a Néstor Said Niño de Guzmán Valdivia (41), ‘Niño Bravo’, en la urbanización Cóndor.

Tenía dos celulares, uno de los cuales usó para enviar los mensajes extorsivos a su última víctima.

Intervención a la casa de Néstor Said Niño de Guzmán Valdivia
Intervención a la casa de Néstor Said Niño de Guzmán Valdivia

Al revisar el teléfono, los investigadores confirmaron sus sospechas de que ‘Niño Bravo’ se hacía pasar como venezolano para atemorizar a los comerciantes que extorsionaba. En los mensajes que envió usó palabras características de los ciudadanos del país llanero. Su engaño le resultaba fácil, pues vivió muchos años en Venezuela.

Los policías allanaron la vivienda que usaba como base criminal donde detuvieron a su pareja, la venezolana Ovidia Yelitza Salas Pacheco (33), ‘Chica mala’.

Intervención a la casa de Néstor Said Niño de Guzmán Valdivia
Intervención a la casa de Néstor Said Niño de Guzmán Valdivia

Ella trató de entorpecer la labor policial diciendo que solo habían dos celulares, de ella y su hija, pero los detectives encontraron otros tres teléfonos móviles, dos explosivos y dinero.

Por la información hallada en los celulares, al menos ochos comerciantes eran extorsionados por ‘Niño Bravo’, a quienes pedía entre 10 mil y 20 mil soles.

“Por temor, muchas de las víctimas cerraron sus negocios y varios viajaron al extranjero por los mensajes que continuamente les llegaban”, dijo el coronel PNP Roger Cano Benites, jefe de la División Antirrobos.

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