
La noche de este viernes 6 de febrero se produjo un ataque armado contra una cobradora de una combi de la empresa Acorsa, que realiza la ruta Callao–Pachacútec, dejando a la trabajadora gravemente herida.
La víctima, identificada como Norma Maribel Príncipe Campos, de 30 años, recibió varios disparos en los pies y fue evacuada de urgencia al Hospital de Ventanilla para recibir atención médica.
Después del atentado, choferes de distintas empresas de transporte público cerraron la avenida Néstor Gambetta, a la altura del sector La Pampilla, en el Callao, como medida de protesta tras el atentado contra una cobradora registrado la noche previa en Ventanilla. El bloqueo generó una fuerte congestión vehicular y afectó el tránsito en la zona.
Nuevo atentado se registra en Callao
De acuerdo con las primeras indagaciones, el atentado se produjo cuando un individuo subió a la combi en el óvalo Cantolao, ubicado en la avenida Néstor Gambetta, haciéndose pasar por pasajero. Minutos después, al llegar cerca del cementerio de Oquendo, el sujeto sacó un arma de fuego y abrió fuego directamente contra la cobradora, desatando el pánico entre los ocupantes de la unidad de placa CTI-662.

El vehículo se convirtió en una escena de desesperación, mientras los pasajeros intentaban socorrer a la mujer herida. Tras el violento hecho, vecinos y trabajadores del sector manifestaron su alarma por el aumento de la delincuencia y reclamaron una mayor presencia policial para enfrentar la inseguridad que golpea al transporte público.
En diálogo con RPP, el esposo de la mujer que era conductor de la unidad, contó que la banda criminal ‘Los Chuckys’ le envió una amenaza, poco después del ataque contra su esposa.

“Ahorita yo estoy preocupado, indignado, porque después de ese suceso han publicado ‘Los Chukys’ (un mensaje). Han dicho ‘Ahí tienen su primer herido, comuníquese con nosotros, que la próxima vez va a ser un muerto’. A los 15 minutos han publicado eso”, refirió el conductor.
¿Cómo sigue la víctima?
Por otro lado, el esposo de la víctima contó que el sicario abordó la unidad el óvalo Cantolao y, minutos después, pidió bajar en el paradero Cabaña, en la citada avenida. Asimismo, señaló que pese a que ya han denunciado previas extorsiones, las autoridades no le dan ninguna respuesta ni solución.
“Mi esposa está estable, gracias a Dios. No sabría qué podría decirle, ¿pedirle a la Policía protección? Hace dos días hemos hecho una caravana y no hay solución a nada, a nada de nada”, manifestó.











