Al día siguiente de la matanza de seis integrantes de una familia, en , uno de los que participó en el feroz y múltiple asesinato fue arrestado, en el Callao.

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El carro usado por los sicarios fue hallado en el frontis de una base policial del puerto chalaco.

En medio de la gran conmoción causada por la ferocidad con la que se ejecutó el execrable hecho de sangre, las unidades policiales de inteligencia e investigación criminal de Lima y Callao se activaron.

Luego de confirmar el dato del lugar donde se escondía uno de los presuntos asesinos por encargo, detectives del Depincri Callao llegaron al asentamiento humano Víctor Raúl Haya de la Torre.

A las 7:30 de la mañana, en tiempo de flagrancia, los investigadores irrumpieron en una casa, en la Mz. D, lote 10, y detuvieron a José Carlos Solari Pozú (23), ‘Charly’, quien con los asesinos por encargo pertenecen a la banda ‘Los Chuquis del Callao’.

LE PAGARON 100 SOLES

‘Charly’ confesó haber manejado el carro en el que se desplazaron los sicarios que mataron a Israel San Román Doroteo (40), ‘La Tota’, su esposa Estrellita Tapia (36), padres y dos de sus hijos, de 12 y 10 años de edad, en el cruce de las avenidas Riva Agüero y La Marina.

Su testimonio quedó corroborado cuando entre sus pertenencias se le halló la llave del Toyota Yaris, color negro, el mismo que cámaras de videovigilancia captaron en forma nítida durante el atentado, así como la temeraria maniobra que ‘Charly’ realizó para fugar con los gatilleros.

Dijo que el auto era alquilado y que lo dejó estacionado en el frontis de la sede de la Diprove Callao, en el óvalo Canadá, a pocos metros del barrio chalaco de San Judas Tadeo.

“Me pagaron cien soles por manejar el carro, que tenía placa falsa”, contó a los agentes policiales.

Reveló que en el auto estaban los apodados ‘Josesito’, ‘Bicho’, ‘Aché’ y ‘Willy’. Indicó que los tres últimos acribillaron a toda la familia y ‘Josesito’ se quedó en el carro.

Detectives de la División de Investigación de Homicidio (Divinhom) de la Dirincri han podido establecer que en el aniquilamiento de ‘La Tota’ y su familia participó otro vehículo, color plomo, donde se encontraban otros cuatro pistoleros que tenían la función de contención ante cualquier imprevisto.

“Por las pericias balísticas, trayectoria de fuego, el blanco objetivo de los sicarios era el conductor (‘La Tota’), quien presenta 19 impactos de bala”, manifestó el coronel PNP Víctor Revoredo Farfán, jefe de la Divinhom.

El alto oficial dijo que el único sobreviviente del atentado se encuentra a buen recaudo.

‘Loco Franco’ ordenó los crímenes

La Policía sospecha que el autor intelectual de la matanza sería ‘Loco Franco’, quien es catalogado en los archivos policiales como rey del crimen, dedicado al sicariato, extorsión, ventas de drogas y explotación sexual, que operaba en el Callao y en los distritos de Lima Norte.

Se le atribuyen por lo menos diez asesinatos por encargo.

En septiembre del año pasado detectives del Depandro Callao y Depincri Ventanilla arrestaron a ‘Loco Franco’ en su departamento, en los condominios Villanova, en Ventanilla.

Se le incautó dos pistolas, tres cacerinas, municiones y drogas.

También un cuaderno donde anotaba las cantidades de drogas que entregaba y a quiénes.

Cadena perpetua para los sicarios

Los asesinos de la familia en San Miguel cometieron el delito de sicariato, que se sanciona con 25 a 35 años de prisión, y hasta cadena perpetua si concurren circunstancias agravantes.

El juez Luis del Carpio Narváez, del Primer Juzgado Penal Colegiado Nacional, señaló que, según el artículo 108-C del Código Penal, en el delito de sicariato concurren estos agravantes: si participan menores de edad como perpetradores materiales o si es cometido por una organización criminal.

Del Carpio subrayó que el sicariato “es un homicidio por encargo a cambio de una contraprestación económica o de cualquier otra índole”.

“En la vulneración del bien jurídico (la vida), para la comisión del sicariato intervienen hasta cuatro personas: el que contrata, el intermediario, el perpetrador y la víctima”, precisó. En el caso de San Miguel, participaron sujetos contratados por alguna persona interesada o una banda criminal que, proveídos de armas de fuego, con manejo y estrategia, asesinaron a varias personas, entre ellas a dos menores.

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