
La combi avanzaba por la cuadra 30 de la avenida Argentina, en el Callao, fente a un concurrido centro comercial cuando la ruta terminó de forma abrupta. Darío Enrique Espinoza León, de 52 años, conducía la unidad en lo que sería su último recorrido del día. Llevaba pasajeros a bordo cuando fue interceptado por dos sujetos en motocicleta.
Alrededor de las 10 de la noche del último lunes, los atacantes se colocaron a la altura del vehículo, frente a la zona del centro comercial Minka, y dispararon directamente contra la cabina del conductor. Los testigos señalaron que los disparos impactaron en el parabrisas sin importar que dentro viajaban civiles.

Espinoza León recibió varios impactos de bala y perdió el control de la combi casi de inmediato. El vehículo se desvió y terminó estrellándose contra una baranda de seguridad ubicada en la vereda.
El impacto agravó la situación dentro de la unidad. El cobrador, identificado como Harley Ayala Chanduví, salió expulsado hacia la pista tras el choque, luego de que la unidad se desestabilizara tras los disparos.
ATAQUE DIRECTO EN PLENA AVENIDA
Todo ocurrió en cuestión de segundos. Testigos relataron que los sicarios cerraron el paso a la combi antes de abrir fuego de manera reiterada contra el conductor. La secuencia dejó escenas de pánico entre los pasajeros, quienes quedaron atrapados en medio del ataque.
Uno de los proyectiles también alcanzó a la cobradora, quien cayó gravemente herida tras ser expulsada. La violencia del atentado puso en riesgo la vida de todos los ocupantes del vehículo.
Tras el ataque, unidades de emergencia trasladaron al conductor y el cobrador al Hospital Alberto Leonardo Barton Thompson. Sin embargo, los médicos solo pudieron confirmar la muerte de Espinoza León debido a la gravedad de las heridas.
Ayala Chanduví, en tanto, permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos con pronóstico reservado, producto de las lesiones sufridas tanto por el disparo como por la caída.
Agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar y acordonaron la zona para iniciar las diligencias. Peritos de Criminalística hallaron múltiples orificios de bala en el parabrisas y en la parte frontal de la unidad.
MÁS EXTORSIONES
Las primeras investigaciones apuntan a que el ataque estaría vinculado al cobro de cupos por parte de organizaciones criminales que operan en el Callao. Según fuentes policiales, una nueva banda, conocida como Al Qaeda vendría exigiendo pagos a transportistas, que ya le pagaban cupos a otra organización criminal.
Durante la inspección técnica del vehículo, los agentes detectaron que la combi tenía dos placas de rodaje distintas, una de ellas adulterada. Esta práctica, indicaron, sería utilizada por conductores para intentar evitar ser identificados por las mafias.

El atentado se suma a otros hechos recientes contra trabajadores del transporte. En las últimas horas, un colectivero fue baleado en Ventanilla y un mototaxista fue asesinado en Carabayllo, en una seguidilla de ataques que no se ha detenido.
Pese al estado de emergencia vigente en Lima y Callao, los crímenes contra transportistas continúan. El caso de Darío Espinoza vuelve a evidenciar el riesgo constante en el que trabajan conductores y cobradores.
Las autoridades continúan con las investigaciones y revisan cámaras de seguridad de la zona para identificar a los dos sujetos que huyeron en motocicleta tras perpetrar el ataque. Hasta el momento, no se ha reportado ninguna detención.










