
El susto fue enorme. Por segundos, todo pudo terminar en tragedia. Un árbol se desplomó sobre una cúster que trasladaba escolares en la avenida Faustino Sánchez Carrión, conocida como Pershing, en el distrito de Jesús María.
La unidad avanzaba en medio del tráfico, con dirección al colegio Cristo Rey. Era una mañana como cualquier otra, hasta que, sin previo aviso, el tronco de un árbol ubicado en la berma central cayó directamente sobre el vehículo.
El impacto fue fuerte. El tronco golpeó el techo de la cúster, generando momentos de pánico entre los ocupantes. Sin embargo, la estructura resistió y evitó un desenlace fatal.
Dentro de la unidad viajaban unos 15 escolares, además del conductor. Todos eran menores de entre 8 y 13 años, quienes vivieron segundos de tensión tras el golpe.
“Había tráfico, estaba pasando y siento que el árbol cae de golpe. Iba a dejar a los alumnos al colegio Cristo Rey”, relató el chofer, aún sorprendido por lo ocurrido.
SEGUNDOS DE TENSIÓN
El conductor revisó de inmediato a los menores. La preocupación era evidente. Uno a uno fue consultando su estado.
Afortunadamente, la respuesta fue la misma: ninguno resultó herido. “No les ha pasado nada… me dijeron que estaban bien”, señaló.
El hecho, sin embargo, generó alarma en la zona. El tránsito en la avenida Sánchez Carrión, en dirección a la avenida La Marina, quedó interrumpido tras la caída del árbol.
Para aliviar la congestión, se habilitó un carril en sentido contrario, permitiendo el paso de vehículos mientras se atendía la emergencia.
En paralelo, se registró otro incidente en la misma vía. Una rama de árbol cayó sobre un vehículo de transporte turístico, causando daños leves y obligando al conductor a detenerse.

CAOS VEHICULAR Y ALERTA
En ese caso, el chofer logró avanzar unos metros pese a la inestabilidad generada por el impacto. Decidió quedarse en el lugar a la espera de ayuda.
La caída de la rama provocó el cierre parcial de la vía y aumentó la congestión vehicular en la zona.
Según lo reportado, no se registró de inmediato la presencia de personal municipal para retirar los restos del árbol.
Horas después, tanto el tronco que cayó sobre la cúster como la unidad fueron retirados de la avenida. El tránsito se restableció progresivamente.
Lo que quedó fue el susto. Una escena que pudo terminar en tragedia, pero que, por fortuna, no dejó heridos.
Los escolares continuaron su camino. Y la ciudad, tras el caos, volvió a su ritmo habitual, con la certeza de que todo pudo ser mucho peor.











