
Lo que parecía una simple bebida terminó siendo un lóquido mortal. El suboficial José William Pérez Cubas, de 22 años, murió tras beber un yogurt que estaba guardado como evidencia de un caso de envenenamiento en la comisaría de Aguaytía, en el distrito de Pedro Abad, en Ucayali.
Cerca de la medianoche, el joven agente ingresó al área de investigación de delitos de la dependencia policial. Allí encontró una botella de yogurt que se encontraba dentro de ese espacio y decidió consumirla sin imaginar el peligro que contenía.

Minutos después de beber el producto lácteo, comenzó a sentir un fuerte malestar. Dolores estomacales intensos y síntomas de intoxicación alarmaron a sus compañeros de turno.
Los policías reaccionaron de inmediato. Ante el estado del suboficial, lo trasladaron con urgencia a un centro médico cercano para que recibiera atención especializada.
EVIDENCIA DE UN CASO DE ENVENENAMIENTO
En el hospital, el personal médico intentó estabilizar al joven agente. Sin embargo, pese a los esfuerzos por salvarlo, la potencia del veneno terminó siendo letal.
Con el paso de las horas se conoció un dato que estremeció a sus colegas. El yogurt que había consumido contenía una sustancia tóxica.
Ese producto formaba parte de las evidencias incautadas en una investigación policial vinculada a un presunto caso de suicidio ocurrido días antes en la ciudad de Aguaytía.
El alimento había sido guardado dentro del área de investigaciones de la comisaría. Según reportes difundidos por medios locales, el producto carecía de etiquetas de advertencia y de medidas de seguridad básicas para su correcta custodia.
INVESTIGACIÓN Y DESPEDIDA
Tras el fallecimiento del agente, el cuerpo fue trasladado a la morgue de Pucallpa, donde se le practicó la necropsia correspondiente para determinar con precisión la causa de su muerte.
Los exámenes buscan identificar la composición química exacta de la sustancia tóxica presente en el yogurt que consumió el suboficial.

Tanto el Ministerio Público como la Policía Nacional iniciaron las diligencias para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido y establecer en qué momento fallaron los protocolos de custodia de las evidencias.
La familia del joven policía ha solicitado una investigación exhaustiva para conocer qué ocurrió realmente dentro de la comisaría y determinar si existieron negligencias.
Mientras tanto, en la comisaría de Aguaytía, sus compañeros realizaron un homenaje póstumo al suboficial caído durante su servicio.
Tras la ceremonia, el féretro fue entregado a sus familiares, quienes trasladaron el cuerpo hacia Jaén, en Cajamarca, su tierra natal, donde será sepultado.










