
La noche del último domingo, Trujillo volvió a estremecerse. Delincuentes detonaron una carga explosiva en la parte posterior de la discoteca Tabaco Marino, ubicada en la avenida Metropolitana II de la urbanización San Isidro, provocando temor entre los residentes de la zona.
Un vecino relató que, minutos antes de la detonación, escuchó tres disparos que habrían sido dirigidos contra la puerta del establecimiento. Al salir de su vivienda para observar lo que ocurría, notó una mochila colocada en la puerta posterior del local, de cuyo interior salía candela.

Al percatarse del peligro, el testigo se alejó rápidamente del lugar. Segundos después, la mochila explotó con fuerza, desatando el pánico en toda la cuadra y despertando a familias que descansaban en sus viviendas.
Las ondas expansivas causaron severos daños materiales. Una puerta de ingreso de la discoteca quedó destrozada, mientras que una vivienda colindante, donde funciona una bodega, terminó con las puertas metálicas completamente dañadas y los vidrios de las ventanas resquebrajados.
DE TERROR EN LA NOCHE
La explosión también alcanzó a un predio de tres pisos ubicado frente al local, donde se reventaron los cristales de al menos diez ventanas. El estruendo fue tan fuerte que se escuchó en diversas urbanizaciones aledañas, generando alarma generalizada.
“Se escuchó muy fuerte. Estaba durmiendo y el ruido nos levantó. No tenemos seguridad en Trujillo”, expresó un residente de la zona, quien exigió mayor presencia policial ante el clima de violencia que se vive en la ciudad.
El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) informó que la detonación destrozó una vía de ingreso al local y parte de una pared, además de dejar varias viviendas afectadas en la urbanización San Isidro.
Vecinos indicaron que la discoteca no se encontraba en funcionamiento al momento del atentado. Sin embargo, semanas atrás se había anunciado el reinicio de sus actividades, luego de permanecer cerrada por varios meses tras la negación de su permiso de funcionamiento debido a quejas por ruidos excesivos, balaceras y otros conflictos.

EXIGEN RESULTADOS Y CAPTURAS
Tras la explosión, agentes de la Policía Nacional del Perú llegaron al lugar e iniciaron las investigaciones correspondientes. Personal de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad Provincial de Trujillo cercó la zona para facilitar la labor policial.
Asimismo, se informó que ya se viene recopilando material de cámaras de seguridad de la zona con el objetivo de identificar y capturar a los responsables del atentado. Hasta el momento, no se han reportado personas heridas.
La Municipalidad Provincial de Trujillo, en un breve comunicado, exigió a la Policía Nacional la captura inmediata de los responsables del estallido. “Trujillo exige al presidente José Jerí actuar de inmediato y con mano firme frente a la desgracia ocurrida”, señaló la comuna.

Este atentado se convierte en el tercer ataque con explosivos de gran magnitud registrado en Trujillo en lo que va del 2026. Semanas atrás se produjeron ataques contra dos sedes de una cadena de licorerías y la detonación de un explosivo en inmediaciones de otra discoteca, que afectó al bus de la agrupación musical Armonía 10.
Mientras las investigaciones continúan, la incertidumbre y el miedo se mantienen entre los vecinos de San Isidro, quienes incluso acordonaron de manera informal la zona tras la explosión, ante el temor de una posible segunda detonación y a la espera de información oficial sobre el origen del estallido.











