La noche avanzaba por la carretera Federico Basadre cuando un viaje con destino a Lima terminó convertido en una tragedia. Un bus interprovincial de la empresa Real Chankas se despistó en la provincia de Leoncio Prado, región Huánuco, dejando al menos 11 personas fallecidas y más de 20 heridas, entre ellas un bebé de apenas un año de nacido.
El accidente ocurrió alrededor de las 11:30 de la noche del martes, a la altura del caserío San Isidro, en el distrito de Hermilio Valdizán. La unidad había partido desde Pucallpa con rumbo a Lima cuando, por causas que aún son materia de investigación, perdió el control y terminó fuera de la vía.
La magnitud del impacto movilizó de inmediato a los pobladores de la zona, quienes fueron los primeros en acudir para auxiliar a los pasajeros atrapados entre los fierros retorcidos del vehículo. Minutos después llegaron efectivos de la Policía Nacional y unidades de emergencia para apoyar en las labores de rescate.
Las primeras evaluaciones revelaron un saldo devastador. Varias personas murieron en el lugar debido a la violencia del choque, mientras que decenas de pasajeros resultaron con lesiones de diversa consideración y fueron evacuados de urgencia hacia el Hospital de Tingo María.
Los heridos ingresaron al centro médico durante la madrugada, obligando a las autoridades sanitarias a activar protocolos especiales para responder a la emergencia. Médicos, enfermeros y personal asistencial redoblaron esfuerzos para atender la llegada simultánea de los pacientes.
Ante la gran cantidad de afectados, el Hospital de Tingo María declaró la alerta institucional para garantizar la atención de todos los lesionados. Las áreas de emergencia fueron reforzadas mientras continuaban llegando pacientes procedentes de la zona del accidente.
El director del nosocomio, Ricardo Díaz Bardales, informó que varios heridos presentan lesiones de consideración y permanecen bajo observación médica. Entre los casos reportados figuran pacientes con traumatismos ocasionados por la fuerza del impacto sufrido durante el despiste.
Mientras tanto, familiares y autoridades permanecían a la espera de información sobre la identidad de las víctimas mortales. Hasta los primeros reportes, los fallecidos aún no habían sido plenamente identificados.
La emergencia también puso a prueba la capacidad de respuesta de los equipos de rescate, que trabajaron durante varias horas para evacuar a los pasajeros y asegurar la zona donde quedó la unidad siniestrada.
Con las labores de rescate aún en marcha, peritos especializados de la Policía Nacional iniciaron las investigaciones para determinar qué provocó que el bus abandonara la carpeta asfáltica y terminara a un costado de la carretera.
Los especialistas realizaron la inspección del lugar y comenzaron la recolección de indicios que permitan establecer si existieron factores mecánicos o humanos detrás de la tragedia. Paralelamente, representantes del Ministerio Público acudieron a la zona para certificar los fallecimientos y coordinar el levantamiento de los cuerpos.
La fiscal provincial Elia Garay Bacilio indicó que durante las primeras diligencias se habían recuperado varios cadáveres, aunque precisó que todavía existían víctimas atrapadas al interior de la unidad. Los restos fueron trasladados a la morgue correspondiente para las necropsias de ley, mientras las investigaciones continúan para esclarecer uno de los accidentes más trágicos registrados en las últimas horas en la región Huánuco.
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