Ni la ley se salva de las amenazas. Videos, mensajes por aplicaciones de mensajería y publicaciones en redes sociales colocaron a la comisaría de Puerto Pizarro, en Tumbes, en el centro de una alerta policial. Una organización criminal anunció un presunto ataque contra la dependencia y lanzó amenazas de muerte contra efectivos identificados por nombre, situación que obligó a la Policía Nacional a reforzar la seguridad, cambiar parte del personal y desplegar unidades especiales en la zona.
Los mensajes fueron atribuidos a un grupo que se identifica como ‘El Clan La Nueva Generación’. En las imágenes aparecen sujetos armados y se escuchan amenazas dirigidas contra la dependencia policial y sus agentes.
“Este mensaje va para la comisaría de Puerto Pizarro. Vamos a hacer volar la comisaría”, se escucha en uno de los fragmentos difundidos. En otro momento del video, los presuntos integrantes del grupo criminal advierten: “Vamos a matarles a uno por uno” y luego insisten: “Porque van a morir uno por uno”.
Además de las amenazas, el material hace referencia a determinados policías, a quienes la organización señala de supuestos vínculos con bandas rivales. Ese contenido pasó a formar parte de las investigaciones iniciadas por la institución policial.
Tras conocerse las intimidaciones, el jefe del Frente Policial de Tumbes, general PNP José Luis Quiroz Dávila, confirmó que se adoptaron medidas de seguridad de manera inmediata para evitar cualquier atentado contra el personal y las instalaciones de la comisaría.
“Estamos cambiando también al personal policial que ha sido incluido en una relación ahí de una presunta implicancia o de pronto un presunto acercamiento a bandas criminales”, declaró la autoridad policial al explicar la decisión de rotar a los agentes mencionados en los videos.
El general también precisó que el cambio de personal busca proteger la integridad de los efectivos. “Ante una posible eventualidad de que los policías sean objeto también de algún tipo de atentado contra su integridad física, estamos tomando la medida de rotar a ese personal policial”, señaló.
Como parte del operativo, la Policía dispuso el despliegue de efectivos de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (DINOES) en Puerto Pizarro y anunció que un oficial de mayor rango asumirá la conducción de las operaciones en esa jurisdicción para fortalecer la capacidad de respuesta.
Para la Policía, las amenazas forman parte de un conflicto entre organizaciones criminales que buscan ampliar su dominio en la región fronteriza. El general Quiroz explicó que el escenario responde a una confrontación constante entre bandas dedicadas a disputar espacios de operación.
“Son bandas y organizaciones criminales diversas que pelean permanentemente por la hegemonía y el control territorial de la jurisdicción de Tumbes”, afirmó.
Las acciones preventivas también fueron extendidas al distrito de La Cruz. Según la autoridad policial, el incremento de la presencia de agentes responde al denominado “efecto globo”, fenómeno por el cual la presión policial en una zona desplaza la actividad delictiva hacia otros sectores.
Mientras continúan las diligencias, la Policía enviará los videos y demás evidencias a la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) en Lima para que sean sometidos a peritajes técnicos. Paralelamente, se mantiene el monitoreo de cámaras, el patrullaje preventivo y la vigilancia en puntos estratégicos de Puerto Pizarro, una localidad ubicada a pocos kilómetros de la frontera marítima con Ecuador.
En esta caleta, donde gran parte de la población vive de la pesca y el turismo, la preocupación creció tras la difusión de las amenazas. Las investigaciones siguen abiertas y las autoridades aseguran que el despliegue policial continuará mientras se identifica a los responsables y se neutraliza cualquier riesgo contra los efectivos destacados en la zona.
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