
TROMES DE LA CONSTRUCCIÓN. Treinta y cinco años de matrimonio y el mismo tiempo trabajando hombro a hombro resumen la esencia de Simona y Fortunato: constancia, compañerismo y una decisión firme de salir adelante juntos. Hace 22 años abrieron un nuevo capítulo a esa sociedad de vida cuando inauguraron una ferretería en Lima. No tenían experiencia en el rubro, pero sí una convicción clara: trabajar sin descanso hasta que el negocio funcionara.
La idea no nació de la casualidad. “Mi tía fue la que me animó a dejar nuestro negocio de abarrotes y apostar por la ferretería”, recuerda doña Simona.
“Me decía: ‘Tienes tu propio local, no pagas alquiler y esta zona recién está creciendo’. La venta al por mayor ya no rendía como antes, y ese fue el empujón que necesitábamos”, relata.
El momento era el indicado. Era la única ferretería de la zona y todavía había muchos terrenos por construir.

Comenzaron con lo esencial para cualquier obra: cemento, arena, piedra, fierro y tuberías. “El cemento era el jalador. En estos 22 años no ha habido un solo día sin vender cemento”, refiere don Fortunato.
La dinámica se organizó rápido. Ella al frente del mostrador: ventas, pedidos y coordinación. Él en movimiento: cargar materiales, hacer entregas y resolver urgencias. “Comencé con una camioneta antigua, yendo de obra en obra. Cuando uno empieza, hace de todo”, dice el ferretero.
Primero llegaron los vecinos. Después, los maestros de obra que los recomendaban. “Ellos son nuestra mejor publicidad”. Para la pareja, un buen ferretero sabe cargar costales al hombro y no conoce de feriados ni días libres.

Con los años, el esfuerzo dio frutos: más vehículos, un almacén adicional y, sobre todo, oportunidades para la familia. Sus tres hijos son hoy profesionales gracias a lo construido en estas dos décadas de trabajo.
Además, en Progresol encontraron un respaldo clave para seguir creciendo. “Nos garantiza productos de calidad, mejor presentación y abastecimiento constante. Así podemos cumplir siempre”, afirma la emprendedora.
CINCO TIPS PARA MOVER MERCADERÍA LENTA
1. ARMA COMBOS. Une productos de baja rotación con los más pedidos. El cliente compra una solución completa y tu stock se mueve.
2. MEJORA LA UBICACIÓN. Reubica esos productos en zonas visibles. Si no se ven, no existen para el cliente apurado.
3. BRINDA DESCUENTO POR VOLUMEN O PACK. Es preferible tener un menor margen de ganancia que un capital detenido por meses.
4. PERSONAL BIEN INSTRUIDO. Capacita al equipo para sugerir los productos que ofreces como complemento útil en cada venta del día.
5. BUENA PUBLICIDAD. Promociona la mercadería por WhatsApp y carteles en tienda. Recordar que existe activa la demanda.










