
UNA TROME DE LA CONSTRUCCIÓN. Por muchos años, Liz se movió entre consultorios, medicamentos y recetas médicas; pero cuando formalizó su relación sentimental, encontró un nuevo camino que nunca pensó recorrer: el mundo ferretero.
Con la guía de su suegro, comenzó a familiarizarse con un rubro que le era completamente ajeno y se demostró a sí misma que nunca es tarde para reinventarse.
Era el año 2005 y la técnica en farmacia quedó encantada con la ferretería que sus suegros levantaron años atrás en Lima Sur. La admiración era evidente, pero rápido detectó que el negocio necesitaba un impulso para crecer.
Con la energía que la caracteriza, Liz se involucró de lleno y no paró hasta llevarlo al siguiente nivel. “Comencé a preguntar por cada producto, sus costos, márgenes de ganancia y me fui empapando del rubro”, cuenta convencida de que tomó la mejor decisión.

Poco después abrieron un anexo en otra zona del distrito y ella asumió el liderazgo. “Tomé la batuta y tuve la suerte de que en todo el proceso me apoyó mi suegro; ha sido como un segundo padre”, menciona.
La osadía, el empuje y el deseo de mantener el legado familiar en alto ayudaron a que la ferretería se posicione como una de las favoritas del barrio. “Con respeto y paciencia siempre se llega a los clientes, quienes me tienen mucha confianza”, señala.

La transparencia y la búsqueda constante de soluciones también han sido claves en el crecimiento del negocio, que le ha permitido brindar una mejor educación a sus hijos y lograr metas que antes parecían inalcanzables.
La ferretera destaca que trabajar con Progresol, con quien colabora desde antes de la pandemia, le brinda mayor confianza frente a los clientes, quienes llegan al emprendimiento familiar ‘con los ojos cerrados’.

CINCO TIPS PARA CONTRATAR A BUENOS COLABORADORES
1. DEFINE BIEN EL PERFIL
Ten claro qué necesitas: funciones, horarios, experiencia y habilidades. Contratar sin perfil definido suele traer problemas.
2. EVALÚA ACTITUD, NO SOLO EXPERIENCIA
En negocios, la responsabilidad, honestidad y ganas de aprender pesan tanto como la experiencia previa.
3. HAZ PREGUNTAS SITUACIONALES
Plantea casos reales: ‘¿Qué harías si un cliente reclama?’ o ‘¿Cómo reaccionas si falta un producto?’. Así conoces su criterio y trato.
4. VERIFICA REFERENCIAS
Una llamada puede darte información clave sobre puntualidad, compromiso y desempeño en trabajos anteriores.
5. OFRECE INDUCCIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO
Explicar procesos, productos y expectativas ayuda a que el colaborador se adapte más rápido y rinda mejor.










