¡UN VERDADERO TROME DE LA CONSTRUCCIÓN! A sus 53 años, don Juan conoce bien lo que significa ganarse la confianza de un cliente. Lleva más de 30 años en el rubro de la construcción y ha visto cómo las obras, los materiales y las necesidades de quienes construyen han ido cambiando a lo largo del tiempo.
Natural de Ayacucho, llegó a Lima apenas terminó el colegio. Trabajó como zapatero, panadero y vendedor de limones, hasta que un tío, maestro de obra, lo invitó a trabajar en construcción. Le gustó el oficio y decidió aprenderlo en la cancha. Con los años, pasó de trabajar en grandes empresas a dirigir sus propios proyectos, entre ellos un edificio de siete pisos.
Esa experiencia también le ha enseñado a asesorar al cliente en la elección de materiales. Por eso recomienda las ferreterías de confianza de Progresol porque sabe que siempre habrá un punto de venta cerca de cada obra.
“La construcción no es cosa de juego y por eso tienes que elegir los mejores materiales. Uno recomienda porque sabe que no fallan. Gracias a Cemento Sol, gran parte del país se ha construido de forma segura y resistente”, comenta.
Don Juan reconoce que la construcción que conoció hace 30 años no es la misma de ahora; por eso busca capacitarse y mantenerse al día con los nuevos productos y tecnologías.
En ese proceso, Progresol, la red de ferreterías más grande del país, se ha convertido en un aliado que le permite reforzar sus conocimientos a través de capacitaciones. En ellas —revela— aprende sobre tipos de cemento, características y usos, así como materiales de cantera y su aplicación en obras; conocimientos que luego puede aplicar y explicar a quienes lo contratan.
Ese conocimiento le permite hablar con mayor seguridad frente al cliente y sustentar cada recomendación que hace en la obra. “El cliente actual está más informado y se asegura de que sus viviendas o locales estén construidos con productos de calidad y de primera”, indica. Y él, como maestro de obra, está obligado a ofrecer esa seguridad.
“Por eso tengo 30 años de construcciones que me respaldan”, agrega orgulloso, pero no solo de su trabajo, sino también de que una buena cosecha siempre da buenos frutos: hoy tiene un hijo ingeniero civil, quien a veces lo acompaña a sus obras y lo asesora sobre las nuevas tendencias en el rubro.
Ya sea un proyecto pequeño o grande, siempre pueden surgir imprevistos que retrasen su ejecución. Sin embargo, muchos de ellos pueden prevenirse con una buena planificación y tomando las medidas necesarias. Aquí te damos cinco consejos para evitar contratiempos.
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