
El reclamo se hizo público en los exteriores del Hospital José Cayetano Heredia, en Piura. Padres de familia se reunieron para denunciar lo que consideran una cadena de hechos que terminó con la muerte de al menos nueve bebés prematuros en lo que va del año.
Los decesos ocurrieron en el área de neonatología durante los primeros meses. Para los familiares, las explicaciones dadas hasta ahora no son suficientes. Sostienen que sus hijos no fallecieron únicamente por su condición médica.

Según su versión, los recién nacidos habrían contraído infecciones intrahospitalarias durante su permanencia en el nosocomio. Para sustentar sus denuncias, mostraron certificados de defunción y relataron los cuadros que enfrentaron los menores antes de fallecer.
Las familias también cuestionaron las condiciones dentro del hospital. Denunciaron presuntas fallas en los protocolos de bioseguridad y una serie de carencias que, aseguran, complicaron la atención de los bebés.
FALTA DE MEDICINAS Y ESPECIALISTAS
Entre los principales señalamientos figura la escasez de medicamentos. Padres indicaron que tuvieron que asumir gastos de hasta 650 soles por fármacos que no estaban disponibles en la farmacia del hospital.
Uno de ellos relató que su hijo no logró recuperarse pese a los esfuerzos y terminó falleciendo, mientras que otro de sus bebés enfrenta un diagnóstico similar de infección.
También se reportó la ausencia de especialistas clave. Los denunciantes afirmaron que no había neuropediatras ni neurocirujanos pediátricos, lo que habría retrasado diagnósticos importantes como casos de hidrocefalia.
A ello se suma la demora en los resultados de análisis médicos. Esta situación obligó a varias familias a recurrir a clínicas privadas para obtener respuestas, una alternativa que describieron como económicamente inaccesible.
Otros testimonios apuntan a prácticas que consideran inadecuadas dentro del hospital, como la manipulación de equipos médicos sin las debidas medidas de protección.

RESPUESTA OFICIAL E INVESTIGACIÓN
Frente a las denuncias, EsSalud emitió un comunicado en el que rechaza la existencia de brotes infecciosos en el Hospital José Cayetano Heredia. La institución aseguró que se cumplen estrictamente los protocolos de bioseguridad y vigilancia epidemiológica.
Según la versión oficial, las muertes responden a factores médicos propios de pacientes con prematuridad extrema, muy bajo peso al nacer, malformaciones congénitas y cuadros neurológicos severos.
Pese a ello, la gravedad de las acusaciones motivó la intervención de la Contraloría General de la República, que inició una inspección de oficio para verificar el cumplimiento de los protocolos y la disponibilidad de insumos médicos.
La Policía Nacional y el Ministerio Público también fueron notificados para iniciar las diligencias correspondientes. El objetivo es determinar si existió negligencia administrativa o médica en la atención brindada.
Mientras tanto, los padres de familia mantienen su postura. Exigen una investigación profunda y aseguran que continuarán con sus acciones legales hasta esclarecer lo ocurrido con sus hijos y evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.










