El encuentro fue breve. Daniel Agurto Vílchez, empresario y dueño del centro recreacional El Emporio, había salido de la discoteca Kaskadas, en la avenida Champagnat, en Sullana. A su lado estaba el suboficial de la Policía Nacional, Kevin Quezada Morales, quien se encontraba de franco. Ambos conversaban en los exteriores, cerca de un puesto de comida, sin imaginar lo que ocurriría minutos después.
Eran cerca de las once y media de la noche cuando todo cambió. Según testigos, una mototaxi —descrita en algunos casos como azul— se detuvo a pocos metros. Dos sujetos encapuchados descendieron y caminaron directamente hacia donde estaban las víctimas.
No hubo advertencias. Los atacantes dispararon de inmediato. Más de diez balazos fueron ejecutados frente a decenas de personas que se encontraban en la zona. El empresario recibió siete impactos en distintas partes del cuerpo, mientras que el policía fue alcanzado por seis disparos.
Ambos cayeron al suelo tras los primeros impactos. La reacción de quienes estaban alrededor fue escapar. El pánico se extendió en segundos mientras los disparos continuaban.
De acuerdo con testigos, cuando los sicarios intentaban retirarse, uno de ellos regresó. Se acercó a los cuerpos y volvió a disparar a corta distancia. La intención, según las primeras hipótesis policiales, era asegurarse de que ninguna de las víctimas sobreviviera.
El suboficial Quezada, que había salido a conversar con el empresario por la amistad que mantenían, fue alcanzado cuando intentaba levantarse de su asiento. Ambos murieron en el lugar.
“Mi hijo estuvo en el lugar y momento equivocado. Lo han matado injustamente. Él nunca ha sido seguridad de nadie y ha trabajado solo para su institución policial”, declaró Denis Quezada, padre del agente.
Tras el ataque, los sicarios huyeron del lugar. Cuando personal de serenazgo llegó, alertado por los disparos, ya no había rastro de los atacantes.
Familiares del empresario señalaron que Daniel Agurto venía siendo víctima de constantes extorsiones, una línea que es evaluada por los investigadores como posible móvil del crimen.
Horas después del doble homicidio, la Policía desplegó un operativo cerco en distintas zonas de Sullana. Las cámaras de seguridad habrían registrado el trayecto del vehículo utilizado por los atacantes, lo que permitió orientar las acciones de inteligencia.
Como resultado, se logró la captura de varios presuntos implicados. Entre ellos, Jhon Alexander Aponte Saavedra, de 21 años, conocido como ‘Mocha’. detenido en la avenida Áncash. En su habitación se hallaron 35 proyectiles calibre 9 milímetros.
También fue intervenido un presunto sicario apodado ‘El Beta’, junto a otros sujetos en el distrito de Bellavista. Todos fueron trasladados a dependencias de la Divincri y el Depincri para continuar con las investigaciones bajo supervisión fiscal.
Peritos de Criminalística recogieron casquillos de bala y otras evidencias en la escena del crimen, mientras se busca determinar si el ataque estuvo dirigido específicamente contra el empresario por el tema de las extorsiones.
El caso se suma a otros hechos violentos registrados en la provincia en los últimos días. Vecinos de Sullana han expresado su preocupación por el incremento de ataques armados en plena vía pública, incluso en zonas concurridas.
La Policía informó que reforzará la vigilancia en los alrededores de centros nocturnos, en un intento por frenar una ola de criminalidad que mantiene en alerta a la población. Mientras tanto, las investigaciones continúan para establecer responsabilidades en este doble crimen que ha vuelto a golpear a la región Piura.
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