
Trujillo volvió a quedar en vilo. La tarde del miércoles 21 de enero, la ciudad fue escenario de dos atentados explosivos registrados con pocos minutos de diferencia en el distrito de Víctor Larco Herrera, una secuencia que activó las alertas policiales y sembró alarma entre vecinos y comerciantes.
Los ataques estuvieron dirigidos contra dos locales de la licorería Tabaco y Ron, ubicados en zonas de alto tránsito peatonal y vehicular. Las detonaciones se escucharon a varias cuadras y dejaron una estela de pánico en ambos sectores intervenidos por la Policía Nacional.

El primer estallido se produjo alrededor de las 5:00 p. m. en la sede de la avenida Fátima. La explosión dañó severamente el ingreso del local, destruyó casi por completo el portón metálico y afectó parte de la estructura frontal del establecimiento.
Dentro del negocio se encontraban tres personas al momento del atentado. Una de ellas resultó herida y recibió atención médica inmediata. Minutos después, una ambulancia la trasladó a un centro de salud, mientras los agentes acordonaban el perímetro para iniciar las diligencias.
Vecinos del sector relataron que el ruido fue intenso y que la detonación ocurrió a plena luz del día. Algunos señalaron que varias personas transitaban por la avenida cuando se produjo el estallido, lo que incrementó el temor por un posible saldo mayor de víctimas.
ATAQUE CASI SIMULTÁNEO
Casi al mismo tiempo, otro artefacto explosivo detonó en una segunda sede de la misma licorería, ubicada en la intersección de la avenida Larco con Huamán. Este segundo hecho confirmó para las autoridades que se trataba de un ataque coordinado contra la misma franquicia comercial.
Efectivos policiales se desplazaron de inmediato a este segundo punto para acordonar la zona, verificar daños y descartar la presencia de personas heridas. El tránsito vehicular se vio afectado en ambos sectores debido al despliegue policial y a la concentración de curiosos.
Testigos indicaron que la cercanía temporal entre ambas explosiones generó confusión. “Son dos atentados al mismo negocio”, comentaron vecinos, quienes expresaron su preocupación por la repetición de este tipo de hechos en distintos puntos de Trujillo.
Cámaras de seguridad de la zona de la avenida Fátima registraron a un sujeto que dejó una bolsa en las inmediaciones del local antes del estallido. Las imágenes captaron luego el momento exacto de la explosión y quedaron en poder de la Policía para el análisis correspondiente.

INVESTIGACIÓN Y ANTECEDENTES
La Policía Nacional inició las investigaciones para determinar el móvil de los atentados. Las diligencias incluyen la revisión de cámaras, la toma de declaraciones y la recopilación de evidencias en ambas escenas del ataque.
Según información preliminar, el propietario de la licorería sería el mismo dueño de la discoteca Monasterio, donde en el pasado se detonó un explosivo durante una presentación de la orquesta Armonía 10 de Walther Lozada, un antecedente que ha sido incorporado a las pesquisas.
Un vecino que presenció uno de los hechos relató que la explosión fue causada por una mecha encendida lanzada desde una moto. Indicó además que el trabajador herido se encontraba consciente al momento de ser evacuado para recibir atención médica.
Mientras las autoridades mantienen presencia policial en ambas zonas, Trujillo vuelve a enfrentar una jornada marcada por la violencia urbana, en un contexto donde los ataques con explosivos y las amenazas a negocios continúan generando temor entre la población.
TE PUEDE INTERESAR
- ¡Dolor sin fronteras! Familiares llegan a Lima para repatriar el cuerpo de joven ecuatoriana asesinada en SMP
- ¡Terror en La Victoria! Colectivero es acribillado frente a grifo en la avenida México cuando iniciaba su ruta
- José Jerí responde ante Comisión del Congreso sobre reuniones con empresario chino: “Quiero saber quién tiene la intención de desestabilizar al p...











