
La copiosa lluvia de la madrugada no logró apagar el terror. Minutos después de la 1:00 de la mañana de este miércoles 14 de enero, una ráfaga de disparos rompió el silencio en la urbanización Felipe Santiago Salaverry, en el distrito de Miraflores, en Arequipa, generando alarma entre los vecinos.
Dos sujetos llegaron a la cuadra 8 de la calle Héroes del Cenepa a bordo de una motocicleta. El acompañante descendió del vehículo, sacó un arma de fuego y abrió fuego sin contemplaciones contra una vivienda ubicada en la manzana F y contra un automóvil de placa F3K-316 que se encontraba estacionado en la vía pública. Luego, ambos huyeron del lugar.

El ataque dejó como saldo más de una docena de impactos de bala en el inmueble y el vehículo, aunque no se reportaron personas heridas. La violencia del atentado quedó marcada en la escena, donde la Policía halló alrededor de 15 casquillos de bala dispersos sobre el pavimento.
Peritos de criminalística y agentes de la unidad de Secuestros de la Divincri llegaron a la zona para realizar las diligencias correspondientes. También entrevistaron a los ocupantes de la vivienda y al propietario del vehículo, todos ciudadanos venezolanos, como parte de las primeras indagaciones.
Las cámaras de vigilancia de la Municipalidad Distrital de Miraflores registraron el momento exacto del ataque. En las imágenes se observa cómo los sujetos llegan en motocicleta y cómo uno de ellos dispara de manera directa contra la fachada, evidenciando la planificación del atentado.
AMENAZAS GRABADAS Y MENSAJE DE MUERTE
Horas después del ataque, las redes sociales comenzaron a difundir un video grabado por el propio autor de los disparos. En las imágenes, el sujeto se presenta como integrante de la organización criminal autodenominada ‘Los Orientales’, grupo que reaparece tras varios meses de aparente silencio.
En el video, el pistolero lanza amenazas directas contra bandas rivales, en especial contra ‘Los Gallegos’ y un sujeto apodado ‘Maracucho’, a quien menciona de forma reiterada mientras dispara. “Esta es la real escuela de Los Orientales. Toda secuela de Los Gallegos que esté por ahí, busque retirarse porque los vamos a eliminar. Mira ‘Maracucho’, ya sabes lo que te espera”, se le escucha decir.
La grabación habría sido realizada durante el propio atentado, ya que se reconoce el lugar de los disparos. Sin embargo, desde la Policía no se ha confirmado oficialmente la autenticidad del video ni su vinculación directa con el ataque, aunque el material ya forma parte de las investigaciones.
Según información policial, este tipo de videos busca intimidar y demostrar control territorial en medio de una disputa entre organizaciones criminales extranjeras por actividades ilícitas como la venta de drogas, la prostitución y las extorsiones.

BANDAS QUE SE RECOMPONEN EN LA CIUDAD
El ataque ha sido interpretado como una señal de que la guerra entre bandas habría regresado a Arequipa. El exjefe de la región policial, general Olger Benavides, ya había advertido que, pese a la captura de cabecillas y brazos armados, estas organizaciones mantienen una presencia latente en la ciudad.
Antes de dejar el cargo, Benavides señaló que estos grupos criminales se caracterizan por su capacidad de reestructurarse y reemplazar rápidamente a sus integrantes. “Ese es el mundo criminal, se recompone permanentemente. Por eso, el trabajo de la Policía tiene que ser constante”, afirmó en su momento.
Desde la Municipalidad de Miraflores, el gerente de Seguridad Ciudadana, Rafael Casani, recordó que el distrito había permanecido por un tiempo sin este tipo de hechos violentos. Indicó que el último caso similar se registró el 6 de diciembre de 2024, cuando ocurrió un sicariato en la zona.
Casani confirmó que en la vivienda atacada reside un ciudadano venezolano, quien también sería propietario del vehículo baleado. Asimismo, pidió a los vecinos mayor cuidado al momento de alquilar sus inmuebles, mientras las investigaciones continúan a cargo de las unidades especializadas de la Policía.
Por ahora, el caso permanece bajo reserva. La lluvia borró rastros en las calles, pero no el mensaje de violencia que dejaron las balas. En Miraflores, el temor vuelve a instalarse ante el posible retorno de una guerra criminal que ya había dejado episodios sangrientos en la ciudad blanca.










