
Un grave escándalo remeció a la Municipalidad Distrital de Chiguata, en Arequipa, tras la difusión de un video que evidenciaría a funcionarios y trabajadores consumiendo bebidas alcohólicas dentro de oficinas públicas.
Las imágenes, que ya circulan en redes sociales, fueron registradas durante una visita de fiscalización realizada por la regidora Geraldine Soreli Benavente Ávalos, quien sorprendió a varios servidores municipales en el área de Archivo, alrededor de las 5:00 de la tarde.

En el material audiovisual se observa a funcionarios en aparente estado de ebriedad, botellas de pisco y ron, gaseosas abiertas y una jarra con una mezcla de alcohol, mientras un parlante reproducía música a alto volumen dentro de la dependencia municipal.
Según la denuncia, entre los presentes se encontraban la gerente municipal Gladys Ramírez Valdivia, la secretaria de Gerencia Sandra González Patiño, la encargada de Tributación Rocío Pinto Valdivia, el secretario general Alan Calla Soto y otros trabajadores de confianza de la gestión edil.
FISCALIZACIÓN Y REACCIÓN
De acuerdo con el testimonio de la regidora, al ser sorprendidos en flagrancia, los funcionarios reaccionaron con evidente nerviosismo e intentaron abandonar el ambiente, además de obstaculizar la labor de fiscalización.
En el video se escucha a la gerente municipal afirmar, en tono confuso, que la regidora no podía realizar acciones de control por encontrarse —según ella— fuera del horario laboral y sin autorización, versión que fue rechazada por la concejal.
Benavente sostuvo que su función fiscalizadora no requiere autorización previa, por lo que continuó grabando lo ocurrido y documentando lo que consideró una grave irregularidad dentro de la comuna.
Incluso, relató que algunos funcionarios presentaban dificultades para mantenerse en pie y que el olor a alcohol era perceptible desde el exterior del ambiente.
DENUNCIA POR AGRESIÓN
El momento más delicado se produjo cuando la regidora intentó retirar la jarra con bebida alcohólica para conservarla como evidencia. Según la denuncia, la encargada de Tributación, Rocío Pinto Valdivia, forcejeó para impedirlo y le sujetó el dedo índice, provocándole un grito de dolor.
Posteriormente, la funcionaria se habría colocado en la puerta para impedir la salida de la concejal, reteniéndola contra su voluntad mientras sostenía el recipiente con alcohol, hechos que también quedaron registrados en el video.

Tras lo ocurrido, Benavente acudió a la comisaría de Chiguata para interponer la denuncia por presunto consumo de alcohol en instalaciones municipales, obstrucción de la fiscalización y una presunta agresión física.
El caso fue puesto en conocimiento del Ministerio Público, que evaluará las posibles responsabilidades administrativas y penales de los funcionarios involucrados, mientras también se analizan los hechos bajo la figura de presunto peculado de uso.
Ante la gravedad del escándalo, la alcaldesa de Chiguata, Gladys Ticona, confirmó la separación inmediata de los implicados. “Ante una situación más que evidente de realizar acciones que no se deben realizar dentro de alguna entidad pública, lo rechazamos categóricamente”, declaró.
La autoridad precisó que la decisión fue adoptada desde la noche anterior y que los trabajadores separados —Gladys Ramírez Valdivia, Sandra González Patiño, Rocío Pinto Valdivia y Alan Calla— solo acudieron este viernes a realizar la entrega formal de sus cargos.
Asimismo, informó que se realiza una constatación oficial en la oficina del primer piso donde habrían ocurrido los hechos y que también se investigará la presunta agresión denunciada por la regidora, a fin de esclarecer responsabilidades y salvaguardar la imagen de la institución municipal.











