La madrugada del martes 2 de junio, una familia fue atacada mientras dormía en su vivienda del asentamiento E2, en el distrito de Majes, provincia de Caylloma, en Arequipa. Gerardo Calsín Cari fue asesinado dentro de su habitación, mientras que su esposa, Roberta Calsín Pacompía, y tres de sus hijos resultaron gravemente heridos tras ser agredidos con un hacha y machetes. Por este caso, los hermanos Fray y Tony Ccoyuri Chumbisuca son investigados como presuntos responsables.
La Fiscalía sostiene que el crimen habría tenido como finalidad evitar que se concretara una denuncia por un presunto abuso sexual.
Según la versión expuesta durante la audiencia judicial, los hermanos forzaron la puerta de ingreso y entraron portando un hacha y machetes. La Fiscalía sostiene que mientras uno de ellos sujetaba a las víctimas, el otro las golpeaba con las armas.
Gerardo Calsín fue atacado dentro de su habitación y murió en el lugar. Su esposa, Roberta Calsín Pacompía, sufrió múltiples lesiones, entre ellas cortes en el rostro. También resultaron heridos sus hijos de 15, 13 y 10 años.
Solo un menor de aproximadamente cinco años logró salir ileso. Según la información difundida durante las investigaciones, el niño consiguió esconderse de los atacantes mientras ocurría la agresión.
Uno de los elementos que fortalecen la hipótesis fiscal es el testimonio de una adolescente de 13 años que sobrevivió al ataque. La menor declaró que conocía a los hermanos Ccoyuri y señaló directamente a Fray Ccoyuri como presunto responsable de una violación sexual.
Durante la audiencia, el representante del Ministerio Público afirmó que la declaración de la adolescente constituye una sindicación directa, específica, coherente y detallada realizada por una víctima sobreviviente y testigo presencial de los hechos.
Las investigaciones apuntan a que Gerardo Calsín tenía la intención de denunciar el presunto abuso sexual cometido contra su hija. Días después, según la hipótesis de las autoridades, ocurrió el ataque que terminó con su vida y dejó heridos a varios integrantes de su familia.
Tras perpetrar la agresión, los hermanos abandonaron el lugar. Fue una de las menores quien logró comunicarse con personal de Serenazgo de Majes para pedir ayuda. Cuando los agentes y policías llegaron a la vivienda encontraron a las víctimas con graves lesiones.
Roberta Calsín y uno de sus hijos fueron trasladados inicialmente al hospital de Majes. Debido a la gravedad de sus heridas, ambos fueron derivados posteriormente al hospital Honorio Delgado, donde continúan recibiendo atención médica especializada.
La búsqueda de los sospechosos avanzó luego de que una de las menores identificara a Fray Ccoyuri como uno de los atacantes. Horas después, la Policía recibió información sobre la presencia de dos hombres que buscaban atención médica en el centro poblado de Sondor, en el distrito de Santa Isabel de Siguas.
Los agentes acudieron al lugar y capturaron a Fray Armando Ccoyuri Chumbisuca, de 22 años, y a Tony Badanay Ccoyuri Chumbisuca, de 21. Según las investigaciones, este último presentaba un profundo corte en la mano derecha, lesión que habría sufrido durante la agresión.
La jueza de Investigación Preparatoria de Majes-El Pedregal, Johana Lozano Rosado, declaró fundado el requerimiento presentado por el Ministerio Público y dispuso cinco días de detención judicial en flagrancia para ambos investigados.
Durante ese periodo, la Fiscalía ejecutará diversas diligencias, entre ellas la toma de declaraciones a los agraviados, los investigados y los testigos, además de la evaluación de la necropsia practicada a Gerardo Calsín, la recopilación de certificados médico-legales y la realización de pericias biológicas en la escena del crimen.
El Ministerio Público investiga a los hermanos por la presunta comisión del delito de homicidio calificado en agravio de Gerardo Calsín Cari y por lesiones graves contra Roberta Calsín Pacompía y tres menores de edad. Mientras continúan las diligencias, los familiares de las víctimas llegaron desde Puno para acompañar la recuperación de los sobrevivientes y seguir de cerca un caso que ha causado conmoción en Arequipa.
Contenido GEC