
La furia del agua no dio tregua. Las intensas lluvias que azotan la región Arequipa ya han dejado al menos seis personas fallecidas y una séptima víctima en investigación, según confirmó el gerente regional de Salud, Walter Oporto. La emergencia también ha dejado once heridos y daños en treinta y ocho establecimientos de salud.
Entre las víctimas figura una mujer de setenta años, arrastrada por un huaico en la asociación Los Milagros, en el distrito de Cayma. Su historia se suma a la de Moisés Salomón Gamio Manchego, quien murió tras ser alcanzado por un rayo en Uchumayo el pasado 19 de febrero.

La tragedia golpeó también a una familia en la asociación Mujeres con Esperanza, en Cayma. Un padre y su hijo de catorce años fueron arrastrados por un huaico. Sus cuerpos fueron hallados posteriormente en el sector Rafael Belaúnde. El agua no tuvo compasión.
En la provincia de Caravelí, en el distrito de Atico, se reportó otra muerte por huaico. En Caylloma, un hombre fue arrastrado por el agua. Además, un séptimo caso permanece bajo investigación: se trata de un varón que habría caído por un acantilado en una zona afectada por huaico.
De los once heridos confirmados, ocho ya fueron dados de alta y tres continúan en observación, detalló el gerente general regional, Berly José Gonzales Arias, durante una mesa de trabajo con autoridades.
LA CIUDAD BAJO EL LODO
El desborde de la torrentera Chullo volvió a sembrar el pánico en Yanahuara. Las urbanizaciones Buena Vista, San Agustín y Abogados quedaron cubiertas por una espesa capa de sedimentos y piedras. El lodo alcanzó hasta metro y medio de altura e inundó los primeros niveles de al menos cien viviendas.
En la madrugada, el aluvión sorprendió a los vecinos. Perdieron muebles, electrodomésticos y objetos personales. Las brigadas de rescate enfrentaron dificultades para ingresar a las calles bloqueadas. La Policía realiza labores de limpieza, pero la magnitud del material acumulado supera los esfuerzos de quienes intentan recuperar lo poco que quedó.
A pocos kilómetros del centro, el complejo habitacional Flora Tristán también fue golpeado. Cerca de 130 departamentos resultaron con daños estructurales o inundaciones parciales. Decenas de vehículos estacionados quedaron prácticamente enterrados bajo el lodo y las piedras.

HOSPITALES AFECTADOS, PERO OPERATIVOS
Las lluvias no solo castigaron viviendas. Treinta y ocho establecimientos de salud resultaron dañados por filtraciones, aunque continúan operativos. El hospital Goyeneche reportó filtraciones en cardiología, obstetricia y ambientes del Seguro Integral de Salud.
El hospital Honorio Delgado Espinoza presentó filtraciones en la Unidad de Cuidados Intensivos pediátrica y de adultos, en el laboratorio de emergencia y en psiquiatría. El Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (IREN Sur) registró daños similares en sus dos primeros niveles.
La Red de Salud Arequipa-Caylloma informó que 25 de sus establecimientos fueron afectados: ocho postas y diecisiete centros de salud. La mayoría de daños corresponde a filtraciones por lluvias intensas, pero la atención médica no se ha interrumpido.

El balance preliminar entre el 19 y el 22 de febrero en la provincia de Arequipa revela la magnitud del impacto: 4,231 personas afectadas, 89 damnificados, 2 fallecidos, 1,229 viviendas afectadas y 44 viviendas inhabitables. Son cifras que reflejan un golpe humano y material de gran escala.
Las 44 viviendas inhabitables representan familias que han perdido su espacio seguro y ahora dependen de refugios habilitados en Yanahuara, Sachaca, el Campo Ferial Cerro Juli y coliseos universitarios, por disposición del gobernador regional, Dr. Rohel Sánchez Sánchez, quien solicitó que se declare el Estado de Emergencia.
Mientras Defensa Civil continúa empadronando damnificados para la entrega de carpas y víveres, la Gerencia Regional de Salud mantiene la alerta máxima. Las autoridades exhortan a la población a alejarse de torrenteras y cauces secos. La temporada de lluvias no ha terminado y Arequipa sigue en vilo.










