‘Los Injertos del Rímac - Nueva Generación’ era una banda compuesta por peruanos y venezolanos que operaba desde setiembre del 2025 y habría amasado medio millón de soles en extorsiones. Exigían cupos en obras de construcción, a mototaxistas informales y colectiveros de ese distrito. Increíblemente, a estos últimos les solicitaban uno o dos soles por cada vuelta que daban.
Ante esta ola criminal, policías de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior, División de Investigación de Delitos Trasnacionales y de la HSI de Estados Unidos realizaron un seguimiento de muchos días que dio sus frutos la madrugada de ayer.
Con representantes del Ministerio Público, la Policía allanó diez inmuebles en el Rímac y San Juan de Lurigancho.
Joel Ruiz Reyes, ‘Tanque’, quien sería el cabecilla, y Marcos Requín, ‘Marquitos’, presunto lugarteniente que se habría encargado de enviar las amenazas y recaudar el dinero producto del delito, fueron detenidos.
También cayeron Javier Matzuoka, ‘Nando’; Moisés Contreras, ‘Moisés’; Miguel Cáceda, ‘Miguelón’; Jorddan Salas, ‘Jammby’; Yhailin García, ‘Chama’; Luis Malave, ‘Chamo Gonzales’; Jefferson Marino, ‘Jefri’ y Gladys Gutiérrez, ‘Gladys’.
Sobre ellos pesaba una orden de detención preliminar por quince días dictada por el Poder Judicial. También se intervino a Kevin Chang por tenencia ilegal de armas.
“La red habría cobrado cupos a los colectiveros informales que cubren rutas como Plaza Vea, Piratas, Tortas, Grifo, San Basilio, Gonzalo y La Cuchilla, en los que se exigía un pago inicial de inscripción por vehículo que oscilaba entre S/ 150 y S/ 250. A ello se sumaba una cuota semanal de S/ 120 —cancelable de forma interdiaria, presencial o mediante billeteras digitales— y un cobro diario por cada salida efectuada que iba de S/ 1 a S/ 2”, informó el Ministerio Público.
En el caso de las obras “a estas víctimas se les exigía el pago de montos extorsivos que bordeaban entre los S/ 20 000 y S/ 50 000, bajo amenazas de atentar contra sus vidas, la de sus trabajadores o la de sus familiares”
Comerciantes del mercado Caquetá de San Martín de Porres también estarían entre las víctimas.
Se incautó artefactos explosivos, 12 celulares, cuaderno con nombres escritos, 39 tarjetas bancarias, tres autos, una mototaxi, códigos QR y un marbete policial.
En el mismo distrito, en la avenida Morro Solar, un extorsionador ingresó a una cancha deportiva, que funcionaba como cochera, se acercó a una oficina, pero el vigilante se percató y lo sorprendió a balazos. Un proyectil le cayó en la pierna. En su huida, el criminal caía al piso una y otra vez. Fugó arrastrándose en la moto que su cómplice manejaba.
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