Fenómeno El Niño: El calor favorece las bacterias en los alimentos, advierte el microbiólogo  Guillermo Delgado.
Fenómeno El Niño: El calor favorece las bacterias en los alimentos, advierte el microbiólogo Guillermo Delgado.

El calor no solo hace sudar a la gente: también puede convertirse en el mejor aliado de las bacterias. Las altas temperaturas que se registran en el contexto del pueden acelerar el deterioro de los alimentos y favorecer la proliferación de microorganismos capaces de provocar enfermedades.

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Guillermo Delgado Díaz, microbiólogo de Capilab Perú y magíster en Gestión de la Calidad de Alimentos: Calidad, Ambiente y Seguridad, explica que la temperatura es determinante para la conservación de la comida.

El especialista advierte que confiar únicamente en el aspecto o el olor de los alimentos puede ser un error.

“Un alimento puede parecer fresco, oler bien y estar contaminado”, advierte Delgado Díaz. Esto ocurre porque las bacterias que causan enfermedades no siempre producen cambios visibles, por lo que no basta con mirar o acercarse a oler la comida para saber si es segura.

EL CALOR ES ALIADO DE LAS BACTERIAS

El calor también puede acelerar la multiplicación de determinados microorganismos. Por eso, mantener los productos perecibles a temperaturas adecuadas resulta fundamental.

“Si pierden la cadena de frío, pueden convertirse en un ambiente favorable para la proliferación de microorganismos”, explica el microbiólogo.

Uno de los productos que requiere especial cuidado es el pescado. Cuando determinadas especies se conservan de manera inadecuada, pueden acumular histamina, una sustancia que puede provocar intoxicación y que no se elimina necesariamente mediante la cocción.

El riesgo no termina ahí. Las enfermedades transmitidas por alimentos pueden causar diarrea, vómitos, fiebre y dolor abdominal. En niños pequeños, adultos mayores y personas vulnerables, las consecuencias pueden ser más graves.

Además, el especialista recuerda que congelar un alimento no significa que todos sus microorganismos hayan muerto. La congelación no garantiza la eliminación de los agentes que pueden causar enfermedades y, si se rompe la cadena de frío, el producto puede quedar expuesto a condiciones que favorezcan su deterioro.

DEJAR LA COMIDA SOBRE LA MESA ES GRAVE ERROR

Dejar comida cocida durante varias horas a temperatura ambiente, comprar alimentos expuestos al sol, descongelar carnes sobre la mesa de la cocina o mantener salsas que necesitan refrigeración fuera de ella son prácticas que pueden poner en riesgo la salud.

A estos errores se suma la contaminación cruzada, que ocurre cuando los microorganismos pasan de un alimento, utensilio o superficie contaminada a otro producto.

Para evitarlo, es importante separar los alimentos crudos de los cocidos, mantener limpios los utensilios y las superficies, lavarse las manos y respetar las condiciones de conservación de cada producto.

ATENCIÓN COMERCIANTES

Los comerciantes también deben reforzar los cuidados, especialmente durante los días de mayor calor.

“Los comerciantes deben reforzar la refrigeración, mantener los alimentos calientes a temperaturas seguras, evitar la exposición al sol y cuidar la higiene durante la preparación”, recomienda el especialista.

Asimismo, preparar cantidades pequeñas ayuda a evitar que la comida permanezca expuesta durante horas. La limpieza de las superficies y los utensilios también es esencial para prevenir una nueva contaminación.

Con temperaturas elevadas, conservar correctamente los alimentos no es un detalle menor. Es una medida básica para reducir el riesgo de intoxicaciones y evitar que una comida aparentemente inofensiva termine convirtiéndose en un problema de salud.

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