
El humo que sale de las cocinas en los mercados de Lima ahora tiene otro costo. Lo que durante años fue el almuerzo más accesible para miles de trabajadores —sopa, segundo y refresco— comienza a subir de precio. La crisis del gas natural en el país ha provocado un fuerte incremento en el costo del balón de gas y los puestos de comida han tenido que ajustar sus menús para poder seguir funcionando.
En el mercado de Magdalena, la escena se repite desde hace días. Las cocineras revisan sus cuentas mientras sirven platos humeantes a los comensales que llegan por su almuerzo del día. El problema es que cocinar ya no cuesta lo mismo.

Hasta hace poco más de una semana, un balón de gas doméstico de 10 kilos se podía conseguir entre 40 y 45 soles. Ahora, algunos comerciantes aseguran que deben pagar entre 95 y 120 soles por el mismo producto, casi tres veces más de lo que costaba antes.
Jenny, vendedora de menús en ese mercado, lo explica mostrando el comprobante de compra del balón que adquirió. Hace una semana y media pagó 43 soles por el gas. Hoy tuvo que desembolsar 120.
Para los puestos de comida, el golpe es mayor porque utilizan cocinas industriales y ollas de gran tamaño que consumen más combustible. Con ese ritmo de trabajo, un balón apenas alcanza para una jornada.
SUBEN EL MENÚ PARA PODER SEGUIR TRABAJANDO
“Con este tipo de fuego el balón nos dura un día”, explica Jenny mientras sirve un plato. Por esa razón, el menú que antes vendía a 12 soles ahora cuesta 14, y si el cliente lo pide para llevar puede llegar a 15 por el precio del envase.
En otros puestos del mismo mercado la historia es similar. Algunas cocineras cuentan que usan incluso dos o tres balones diarios para preparar sopas, guisos y platos que requieren largas horas de cocción.
Luana, otra vendedora, señaló que recientemente pagó 95 soles por cada balón, cuando antes costaban cerca de 40. “Yo vendía mi menú a 12 soles y ahora lo tengo a 14. No queda otra porque el gas está muy caro”, explicó.
En un puesto donde preparan arroz con pollo y otros platos criollos, una comerciante relató que llega a utilizar tres balones por día. Eso significa gastar hasta 300 soles diarios solo en gas. Antes, esos tres balones costaban alrededor de 120 soles.
Entre los clientes, las reacciones se reparten entre la comprensión y la búsqueda de opciones más baratas. Algunas personas aceptan pagar el incremento, pero otras prefieren caminar unos metros más para encontrar un menú más económico.

MERCADOS TAMBIÉN SIENTEN EL GOLPE
El impacto no se queda solo en las cocinas. En los mercados también se ha empezado a sentir el aumento de precios en varios productos básicos de la alimentación.
El pollo, por ejemplo, pasó de costar entre 11 y 12 soles el kilo a cerca de 12,50 o 13 soles. Las verduras también registraron incrementos: la papa subió de 2,50 a 3 soles, el camote de 3,50 a 4, la cebolla pasó de 3 a 4 por kilo y el limón también ronda los 4 soles.
Los comerciantes explican que el encarecimiento del transporte también está influyendo. Movilizar mercadería hacia los mercados antes costaba entre 10 y 15 soles, pero ahora los transportistas cobran entre 25 y 30 soles.

En el mercado Señor de la Justicia, en el Cercado de Lima, los vendedores informaron que el almuerzo subió de 10 a 12 soles debido al alto costo del balón de gas y la incertidumbre por el desabastecimiento.
La situación también ha reducido la cantidad de clientes. Los comerciantes indican que la afluencia de público ha caído drásticamente y que algunos negocios han tenido que preparar menos porciones cada día para evitar pérdidas.
En medio de este panorama, algunos locales aún intentan resistir. Frente al mercado Señor de la Justicia hay restaurantes que siguen ofreciendo almuerzos a 6 y 8 soles para no perder a su clientela.
En el mercado Lobatón tampoco se han registrado aumentos, porque la mayoría de los puestos cuenta con conexión a gas natural. Mientras tanto, en otros centros de abastos, vendedores y consumidores esperan que el abastecimiento de gas se normalice pronto para que los precios vuelvan a estabilizarse.










