
La escena se repite en distintos puntos de Lima: autos, taxis y mototaxis formando filas que rodean manzanas enteras mientras sus conductores esperan, resignados, conseguir combustible. Lo que antes era una parada rápida en el grifo hoy se ha convertido en un verdadero vía crucis para quienes dependen de su vehículo para trabajar.
Durante un recorrido por grifos de distritos como La Victoria y Villa María del Triunfo, se comprobó que decenas de conductores pasan horas buscando GNV, gasolina o GLP a un precio que no golpee tanto su bolsillo.

En la cuadra 1 de la avenida México, cerca del cruce con Paseo de la República, un grifo de Petroperú amaneció rodeado por una larga fila de vehículos. Más de 60 autos aguardaban su turno para abastecerse de gas licuado de petróleo.
Muchos llegaron desde la madrugada con la esperanza de cargar combustible antes de que el precio vuelva a subir o se agote el suministro.
En ese establecimiento, el GLP se vende a 9.99 soles por galón. En la misma pizarra se observan otros precios: gasolina premium a 17.99 soles y diésel a 14.69 soles. Sin embargo, la gasolina regular no está disponible, lo que complica aún más la situación para algunos conductores.
CONDUCTORES BUSCAN PRECIOS MÁS BAJOS
El panorama se vuelve más crítico en zonas como Villa María del Triunfo. En el cruce de las avenidas Salvador Allende y Villa María, un grifo ofrece GLP a 12 soles, precio que ha generado una gran demanda.
La razón es simple: en otros establecimientos el mismo combustible puede llegar a costar hasta 20 soles.
Esa diferencia obliga a muchos choferes a recorrer varios distritos para intentar ahorrar algunos soles. Pero encontrar un precio menor tampoco garantiza rapidez, pues deben enfrentarse a colas de cuatro o cinco cuadras.
Algunos conductores aseguran que incluso existen restricciones en ciertos grifos. En algunos casos solo se permite cargar hasta 15 soles por motocicleta o entre dos y tres galones por vehículo.
Un taxista contó que el día anterior esperó cerca de cuatro horas en un grifo de Villa El Salvador sin lograr abastecerse, por lo que decidió buscar otro punto al día siguiente.

IMPACTO EN EL TRABAJO DE TAXISTAS
Para quienes trabajan al volante, el golpe es directo. Varios taxistas por aplicativo señalan que ahora solo pueden laborar entre cuatro y cinco horas al día, hasta que se agota el combustible que lograron cargar.
Otros conductores aseguran que la situación también genera conflictos con los pasajeros. “Estamos demasiado afectados con esta situación del gas. La gente incluso se molesta cuando uno le cobra un poco más”, relató un chofer.
Según explican especialistas, el aumento de precios se debe a la mayor demanda de combustibles como GLP, gasolina y diésel, usados como alternativa ante los problemas con el gas natural vehicular.
El expresidente de Perupetro, Aurelio Ochoa, señaló que algunos grifos minoristas han elevado los precios aprovechando la situación. Sin embargo, advirtió que podrían ser sancionados si las autoridades detectan irregularidades.
Por ello, el Ejecutivo anunció que organismos como Osinergmin e Indecopi realizarán fiscalizaciones para evitar abusos en el precio de los combustibles.
Mientras tanto, miles de conductores continúan recorriendo la ciudad en busca de un grifo donde el precio sea más accesible y la fila, al menos por esta vez, no sea tan larga.










