¿Qué hace un cocinero que maneja tres restaurantes exitosos ahora que sus locales están cerrados? El chef José del Castillo, de La Red, Isolina y Las Reyes, aprovecha para preparar una infinidad de platos que comparte en sus redes sociales para contribuir con un ‘granito de arena’ a olvidar un poco la pandemia y darle algo de sabor a sus días.
¡Asu! En general va más allá de la pena o nostalgia, es detenerse y ver que es una realidad que jamás la tuvimos en el radar, está muy mal haber pensado que logramos todo y que somos lo mejor del mundo y esto nunca iba a pasar. Más que una mirada de pena es una mirada de preocupación, y una realidad que nunca vimos venir, nadie estaba preparado para esto, pero es una enseñanza para estar conscientes de las cosas que pueden pasar.
Ahorita todo se está manteniendo como el último día en que trabajamos, analizamos las mejores alternativas para que nadie se vea afectado.
No estoy al contacto con el 100 por ciento, pero sí con mis administradores y jefes de cocina, por ellos sé el sentir de los chicos.
Lo único que les puedo pedir es paciencia y que no desesperen, porque sería muy irresponsable de mi parte ofrecer o prometer algo, pues aún nadie lo tiene claro, pero sí darles las garantías y confianza de que las cosas que se hagan van a ser de menor impacto, siempre están en primer plano.
Definitivamente nadie sabe la realidad de nadie, si bien es cierto el éxito te puede acompañar, pero en mi caso no lo es todo, y hemos venido trabajando por algo que nos gusta, nadie estaba preparado para algo así y que pasa en todo el mundo. No es tomar el ejemplo del otro o de emigrar a buscar nuevas oportunidades. Hoy hay que ver cómo salir de esta, conversamos con cocineros, empresarios y amigos, y coincidimos en que esto es incierto. Lo único que les digo es que tengan paciencia porque hay gente que la pasa peor que uno, pero hay que dar esperanza con un plato de comida, con ser solidario en el momento que toca hacer eso.
Lo que todo el mundo, lo que todos los rubros deben de sacar, esto nos está enseñando a ser más solidarios que antes, cómo le está yendo al de al lado. La cocina peruana se unió para salir adelante y ahora debemos ser solidarios.
Sí, además de todos los otros valores que tenemos hay que ser realistas, ver cómo debemos de cambiar, cómo movernos y actuar a partir de ahora, hay que ser realistas y no pesimistas.
Es lo primero que uno tiene que ser, pero no dejar de ser realista. Yo me levanto todos los días con los mejores ánimos, con ganas de hacer las cosas, hoy estoy haciendo cosas que por tiempo no podía, estar con mi familia, conversar con mis amigos. Esta es la mejor enseñanza que podemos sacar, de esto saldrán familias unidas, comprometidas, pues una familia unida es lo que el mundo necesita. La familia es el impulso para amanecer porque tienes mucho para luchar.
Esto es un nuevo comienzo, recuerdo que a mi generación le tocó hacer colas para comprar algo para comer. En los años 90 hubo el ‘Fujishock’, trabajaba junto a mi mamá y nos tocó reinventarnos, hacer platos con insumos más rentables. Con el cólera, en vez de usar pescado hacíamos un cebiche con pollo. Esto es empezar de nuevo desde nuestro estilo de vida, de cocinar, vender y comprar, adecuar la oferta para estar en la mente de la gente.
(Risas) Bueno, en mi caso y como algunos, hemos visto una oportunidad que queríamos hacer desde hace tiempo: cocinar y que la gente vea, porque algunos creen que los cocineros no cocinamos. Yo entro a mi cocina ahora porque antes era imposible dedicarle y darle tiempo. Busco que la gente que está en su casa se entretenga, se distraiga un poco. Es una buena alternativa para olvidarse y desestresarse en estos momentos.
Algo que va a servir es que ya no nos vean como el chiquito y el grande, esto demuestra que todos los que tenemos más experiencia y aquellos que empezaron estamos en la misma condición. Las oportunidades son las mismas para todos...
Esta es una receta para la que no necesitan salir a comprar pescado, solo con latas de atún.
Para el aderezo necesitan una cebolla cortada en pluma, echar aceite, ajito picado, si tienen pasta de tomate bien, o de lo contario pueden utilizar tomates que estén chamuscaditos en la refri para licuarlos, añadir orégano, una hoja de laurel y papas amarillas. Agreguen un poco de vino blanco o un poco de cerveza al aderezo. Cuando las papas estén cocinadas poner el atún de la lata, lo revuelven todo y lo sirven con arrocito.
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