Andrés Hurtado, Chibolín, les reza a todos los santos para que un juez supremo admita su pedido de cese de la prisión preventiva que tiene por el caso de los cien kilos de oro del empresario Javier Miu Lei. La audiencia donde se verá el caso es mañana a las 9:30 del día.
El exconductor de televisión inicialmente recibió 18 meses de prisión preventiva, pero fue ampliado en marzo de este año por otros 18 meses. Su defensa considera que ya no existen las condiciones que justificaron la prolongación de la medida, como la dificultad de la investigación y el peligro procesal.
La fiscalía, que ya agotó la investigación preparatoria, ha pedido 30 años de prisión para Chibolín. Este afirma que no hay peligro de fuga, pues una empresa se compromete a contratarlo como ‘jefe de Producción, Marketing y Publicidad de los espectáculos’ cuando salga de prisión. En el mismo caso figura la suspendida fiscal superior Elizabeth Peralta.
A Andrés Hurtado se le acusa de actuar como intermediario entre el empresario Javier Miu Lei y Peralta, para la devolución irregular de cien kilos de oro incautados en 2020, a cambio de una comisión de un millón de dólares.
El animador enfrenta además otros dos procesos penales. La fiscalía ha pedido para la fiscal Peralta 24 años de cárcel.
El maquillador y estilista Carlos Cacho, amigo cercano de Chibolín, reveló que este se encuentra sin recursos económicos en el penal de Lurigancho. Por eso anunció una pollada para el 28 de octubre de 2026 en el Barley Bar de Pueblo Libre.
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