Doña Clotilde dejó un particular mensaje para sus familiares que poco o nada se preocuparon por ella. (Foto: Faro de Vigo)
Doña Clotilde dejó un particular mensaje para sus familiares que poco o nada se preocuparon por ella. (Foto: Faro de Vigo)

En España, hace días tuvo lugar el sensible fallecimiento doña Clotilde en , por lo que sus familiares se dieron a la labor de elaborar una esquela donde comunicaron el lugar y la hora de su velorio, así como el de su entierro. Sin embargo, dejaron un particular mensaje a aquellos familiares que no se preocuparon mucho por la salud de la mujer en vida, hecho que no tardó mucho para llegar a las y convertirse en .

La particular esquela fue publicada en el diario Faro de Vigo en la cual, como es habitual, se incluye información básica y necesaria para dar a conocer sobre las exequias que forman parte del último adiós del finado.

La anciana dejó este mundo teniendo unos increíbles 103 años, lo cual le ha dado el tiempo necesario para reflexionar, así como saber reconocer a aquellos que estuvieron a su lado en los buenos y malos momentos, como a quienes no estuvieron cuando se les necesitó.

La mujer vivió longevos 103 años. (Foto: Faro de Vigo)
La mujer vivió longevos 103 años. (Foto: Faro de Vigo)

Sus hijos Rosa, María del Carmen, Ceferino y María Victoria, hermana, Venancia; nietos, bisnietos y demás familia, ruegan una oración por su alma y la asistencia a la misa rezada que, por su eterno descanso, se oficiará hoy, a las 3 de la tarde, en la capilla de tanatorio de Emorvisa y, acto seguido, a la conducción de sus restos mortales al cementerio de Alcabre, donde recibirá cristiana sepultura, favores por los cuales les anticipan gracias”.

Pero, en la nota al pie al final de la esquela se detalla lo siguiente: “Familia que no se ha preocupado en todos estos años que no se molesten en venir”.

En diversas redes sociales como Facebook y Twitter esta particular esquela se ha vuelto viral, donde miles de usuarios, entre bromas y risas, piensan de la misma manera: es decir, que no tiene sentido que a tu última morada te acompañen personas, por más familia que sean, que no estuvieron en los momentos importantes de sus vidas, más aún cuando hay épocas de necesidad, sea emocional o material.