Estudiantes universitarios y otros manifestantes marchan contra el gobierno del presidente Guillermo Lasso en el marco de las protestas lideradas por indígenas que comenzaron el lunes, en el centro de Quito el 16 de junio de 2022. (Foto de Verónica LOMBEIDA / AFP)
Estudiantes universitarios y otros manifestantes marchan contra el gobierno del presidente Guillermo Lasso en el marco de las protestas lideradas por indígenas que comenzaron el lunes, en el centro de Quito el 16 de junio de 2022. (Foto de Verónica LOMBEIDA / AFP)

Miles de indígenas bloquearon este martes una importante vía de Quito y fueron dispersados por la policía con gases lacrimógenos en su noveno día de protestas, mientras las fuerzas armadas prometieron defender la democracia contra lo que consideran una “grave amenaza”.

Convocados por la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), los manifestantes en Quito y otras zonas del país reclaman al gobierno de Guillermo Lasso la reducción del precio de los combustibles en protestas que llevan ya nueve días.

Un grupo de unos 500 indígenas que chocó con la policía salió de su lugar de hospedaje en la Universidad Salesiana y pretendía llegar hasta la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), que fue tomada por la policía en medio del estado de excepción que rige en seis de las 24 provincias del país, incluida Pichincha, cuya capital es Quito.

Para frenar su avance, policías antimotines lanzaron bombas lacrimógenas a los manifestantes, que con los ojos llorosos por el gas se dispersaron y luego volvieron a reagruparse.

“La democracia del Ecuador está en serio riesgo ante la acción concertada de personas exaltadas que impiden la libre circulación de la mayoría de los ecuatorianos”, dijo el martes el ministro de Defensa, Luis Lara, flanqueado por los jefes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea.

“Las Fuerzas Armadas no permitirán que se intente romper el orden constitucional o cualquier acción contra la democracia y de las leyes de la República”, afirmó Lara, que habló también en representación de las tres fuerzas.

En casi un año, el diésel subió un 90% (a 1,90 dólares) y la gasolina un 46% (a 2,55). Desde octubre pasado los precios están congelados por la presión social.

La Conaie, liderada por Leonidas Iza, reclama rebajarlos a 1,50 y 2,10 dólares, respectivamente.

Los manifestantes chocan con la policía cerca de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en Quito, el 21 de junio de 2022, en el noveno día consecutivo de protestas contra el gobierno.  (Foto de Verónica LOMBEIDA / AFP)
Los manifestantes chocan con la policía cerca de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en Quito, el 21 de junio de 2022, en el noveno día consecutivo de protestas contra el gobierno. (Foto de Verónica LOMBEIDA / AFP)

“Sacar a Lasso”

“Bajen las armas, somos pueblos de paz”, exclamaban algunos de los más de 5.000 indígenas que llegaron el lunes en caravana a Quito. Varios llevaban escudos fabricados con señales de tránsito y tachos de basura y pirotécnica artesanal.

Ecuador, cuya dolarizada economía intenta recuperarse del golpe de la pandemia, pierde unos 50 millones de dólares por día a raíz de las protestas, sin tomar en cuenta el sector del petróleo, el principal producto de exportación, según cifras oficiales.

La estatal Petroecuador registra una pérdida acumulada de casi 64.300 barriles de la producción total debido a que más de 230 pozos están “apagados” por las manifestaciones en la Amazonía.

Los indígenas también reclaman un control de precios a los productos agrícolas para mejorar sus economías familiares. Otra exigencia es una moratoria de un año para el pago de créditos con la banca.

“A nosotros los pequeños agricultores nos han subido bastantísimo las cosas (insumos y abonos) y nuestros productos no suben nada”, dijo a la AFP Tito Zamora, un indígena de la aldea de Sigchos en Cotopaxi.

Explicó que mientras un litro de leche se vende hasta en un dólar en Ecuador, ellos reciben por esa misma cantidad 0,35 centavos.

Mazabanda aseguró que el objetivo es “sacar a Lasso” del poder.

El mandatario, que asumió en mayo de 2021, ha denunciado que el movimiento indígena lo quiere “botar”.

“Hemos tendido la mano, hemos llamado al diálogo, pero ellos no quieren la paz, ellos buscan el caos, quieren botar al presidente”, declaró el gobernante en un video divulgado el lunes en Twitter.

La opositora Conaie participó en revueltas que derrocaron a tres mandatarios entre 1997 y 2005.

En 2019, protagonizó violentas protestas que dejaron 11 muertos, más de 1.000 heridos y que obligaron al expresidente Lenín Moreno a dar marcha atrás en un plan para eliminar los subsidios a los combustibles como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fuente: AFP