Quito. [EFE]. El aeropuerto internacional de Guayaquil, en el sureste de Ecuador, suspendió este martes sus operaciones ante la caída de ceniza volcánica proveniente del volcán Sangay, informó el Municipio de esa ciudad en un comunicado.

“Por disposición de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), el Aeropuerto José Joaquín de Olmedo retomará sus operaciones cuando disminuya la caída de ceniza del volcán Sangay sobre la ciudad de Guayaquil”, reza la nota.

El personal de la terminal procedió a las tareas de barrido y retiro de ceniza volcánica de la pista de aterrizaje, calles de rodaje y plataforma, para que las operaciones aéreas puedan restablecerse de manera segura.

Además, se recomendó a la ciudadanía el uso de mascarilla, gafas protectoras y todos los cuidados necesarios para salvaguardar la salud.

La reapertura de las actividades en la terminal aérea, que en estos días de pandemia consiste sobre todo de vuelos de carga, se dará a conocer a través de los canales oficiales y redes de la entidad.

La ceniza que cayó en Guayaquil procedía de un volcán en el sur de Ecuador a unos 175 kilómetros de distancia, que lleva cerca de un año en proceso eruptivo y ha registrado en las últimas 24 horas una intensa actividad que provocó la dispersión de ceniza por varias provincias del país.

Benjamín Bernard, vulcanólogo del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, entidad que monitorea la actividad sísmica y vulcanológica del país, indicó que la ceniza ha alcanzado ciudades como Cuenca y Guayaquil, y se dispersó principalmente por tres provincias: Chimborazo, Guayas y Santa Elena.

La ceniza volcánica alcanzó diversas ciudades del país debido a los vientos típicos de esta época.

Ante la caída de ceniza, la Sala Situacional de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG) mantiene el monitoreo en la urbe y ha detectado la caída de material volcánico sobre calles, avenidas, viviendas y vehículos en toda la ciudad.

Esa situación obligó a exhaustivas tareas de limpieza para retirar la ceniza y el posterior lavado de áreas afectadas.

Por su parte, la concesionaria municipal de los servicios de agua potable y alcantarillado de Guayaquil, Interagua, dijo que la producción y distribución en la ciudad no se ha visto afectada.

En la planta La Toma también cayeron partículas de ceniza, que quedaron depositados en los filtros durante las fases iniciales del proceso de producción, como cualquier otro sedimento.

EL Municipio recordó que el proceso final de potabilización de agua se realiza en espacios cerrados, donde no hay posibilidad de afectación externa y luego se acumula en un reservorio principal hermético desde donde pasa directamente a los acueductos de distribución.

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